Entrevistas
Una mirada femenina al movimiento metalero en Bolivia
Propuestas innovadoras, calidad en la interpretación y en la producción son algunos de los aspectos que las mujeres metaleras destacan del movimiento al que pertenecen.
"Es indiscutible que existen muchas bandas que tienen propuestas y en todos los subgéneros del metal. Hay muchas bandas que tienen su material propio, lo están tocando”, aseguró Patricia Paredes, guitarrista de Libellula.
Paredes agregó que aún hay poco apoyo al metal en Bolivia, pero que los espacios se "autogeneran” para que bandas jóvenes hagan conocer propuestas propias, entre ellos destacó al Illimani Metal Fest.
"Las bandas de metal son las que más se atreven a lanzar su propio material, a trabajarlo, a exponerlo. Siempre falta el apoyo de instancias más grandes, pero hay propuestas”, agregó.
Con una mirada similar, Cristina Fajardo, vocalista de Everfall, aseguró que la calidad de las bandas ha mejorado en estos últimos años debido a los avances tecnológicos en los equipos de sonido y grabación. Además, dijo que hasta se podría exportar el metal boliviano.
"Las producciones de bandas jóvenes y también de las legendarias han mejorado increíblemente. Hay talentos jóvenes que son capísimos guitarristas y tecladistas”, afirmó.
Para Daniela Lenz, tecladista de Libellula, el logro más grande del movimiento es que se cambió el estereotipo de que los metaleros son personas satánicas, raras o antisociales.
"El heavy metal no es como un trabajo, algo que hay que hacer o algo en lo que hay sobresalir, sino es algo que está en nuestra forma de ser y de expresar nuestra pasión”, comentó.
Finalmente, Lucía Flores, vocalista de Libellula, destacó que las bandas de metal ya no hacen covers, sino crean sus propias composiciones.
"Lo que me alegra es que veo mucha creación, hay muchas bandas que lo están haciendo. Hacer covers y tocadas, espero que vaya quedando en el pasado porque la idea es realzar lo que nosotros podemos crear, compartirlo con el público boliviano y sería muy lindo compartirlo en el extranjero”, complementó.
"Es indiscutible que existen muchas bandas que tienen propuestas y en todos los subgéneros del metal. Hay muchas bandas que tienen su material propio, lo están tocando”, aseguró Patricia Paredes, guitarrista de Libellula.
Paredes agregó que aún hay poco apoyo al metal en Bolivia, pero que los espacios se "autogeneran” para que bandas jóvenes hagan conocer propuestas propias, entre ellos destacó al Illimani Metal Fest.
"Las bandas de metal son las que más se atreven a lanzar su propio material, a trabajarlo, a exponerlo. Siempre falta el apoyo de instancias más grandes, pero hay propuestas”, agregó.
Con una mirada similar, Cristina Fajardo, vocalista de Everfall, aseguró que la calidad de las bandas ha mejorado en estos últimos años debido a los avances tecnológicos en los equipos de sonido y grabación. Además, dijo que hasta se podría exportar el metal boliviano.
"Las producciones de bandas jóvenes y también de las legendarias han mejorado increíblemente. Hay talentos jóvenes que son capísimos guitarristas y tecladistas”, afirmó.
Para Daniela Lenz, tecladista de Libellula, el logro más grande del movimiento es que se cambió el estereotipo de que los metaleros son personas satánicas, raras o antisociales.
"El heavy metal no es como un trabajo, algo que hay que hacer o algo en lo que hay sobresalir, sino es algo que está en nuestra forma de ser y de expresar nuestra pasión”, comentó.
Finalmente, Lucía Flores, vocalista de Libellula, destacó que las bandas de metal ya no hacen covers, sino crean sus propias composiciones.
"Lo que me alegra es que veo mucha creación, hay muchas bandas que lo están haciendo. Hacer covers y tocadas, espero que vaya quedando en el pasado porque la idea es realzar lo que nosotros podemos crear, compartirlo con el público boliviano y sería muy lindo compartirlo en el extranjero”, complementó.
